LOS OJOS MÁGICOS

Posted: martes 17 de junio de 2008

Hoy estoy particularmente contenta. He llegado a casa y he recibido una llamada para notificarme que mi relato, Los Ojos Mágicos, ha recibido el Primer Premio en el Concurso de Relatos Cortos de la Asociación de Jubilados de Caja Extremadura. ¿Os podéis imaginar lo ilusionada que estoy? Pues no sé ni cómo expresarlo!

Así que, a petición de algunos lectores, os dejo aquí el relato para que lo podáis leer, ya que muy pocos sabíais que me presentaba a ese concurso.

Gracias por vuestro apoyo a aquellos que me animaron a presentarme. Nunca imaginé que ganaría.

“Cuéntame un cuento antes de apagar la luz, abuela”.
“Muy bien, pequeña. ¿Cuál quieres esta vez?”.
“No lo sé”. Echó un vistazo a las estanterías de la habitación. “Creo que ya los hemos leído todos”.
La abuela se quedó pensando un rato, y luego sonrió apaciblemente. “Creo que ya sé cuál te voy a contar hoy, mi niña. Y este todavía no está escrito”.
La niña abrió mucho los ojos, y en ellos se reflejaba la ilusión. “¿Cuál, abuela? ¿De qué trata ese cuento?”. “De unos ojos mágicos, cielo. De unos ojos que abren ventanas a mundos nuevos y desconocidos”.
“¡Cuéntalo! ¡Cuéntalo ya, por favor!”. Y así empieza la historia:

>> Érase una vez, hace ya más de cincuenta años, nació una niña con muchas, muchas ganas de conocer el mundo entero. Esta niña quería aprender sin parar, y jugar a todos los juegos conocidos. En cuanto aprendió a caminar, quiso correr y visitar cualquier lugar imaginable, pero enseguida notó que le dolía todo el cuerpo al intentarlo, y se cansaba muchísimo. Sus padres la llevaron al médico, y este le dijo que estaba enferma, y que tendría que pasar casi toda su vida metida en la cama, sin poder jugar, y sin poder viajar.

La niña se puso muy triste, lloraba y lloraba desconsoladamente. “Qué pena”, le decía a su mamá. “Nunca podré ser como los otros niños”. Su mamá hizo lo más que podía hacer por ella: llevó su cama junto a la ventana más grande de toda la casa, para que pudiese ver la calle, y cualquier cosa que sucediese en su barrio. Y la niña aprendió a vivir disfrutando con cada risa que veía en los niños que pasaban bajo aquella ventana.

Cuando cumplió los 15 años, recibió una visita que cambiaría toda su vida. El mismo doctor que hacía ya más de diez años le había dicho que no podría curar su enfermedad, se acercó a ella con una espléndida sonrisa y le dijo “Creo que conseguiré sanarte para siempre. Por fin podrás levantarte de esta cama”. Y el doctor cumplió su promesa. Poco tiempo después, la pequeña niña, que ya era una hermosa joven, pudo salir a la calle como años atrás había hecho. ¡Era fantástico! Ahora podía tocar todo aquello que antes tan sólo deseaba.

Pasaron tres años más, y la joven encontró un apuesto caballero que le enseñó muchos lugares hermosos, y con quien aprendió muchas de las cosas que un día soñó que haría. Ambos se enamoraron intensamente el uno del otro, se casaron, y tuvieron tres hijos.

No había nada que esta señorita desease tanto como tener una hija que pudiese hacer todo lo que ella se había perdido, y que se lo contase, y que jugase con ella. De este modo, pensaba, ella podría ser niña por una vez. Recuperaría los días pasados en que sólo podía mirar por aquella ventana.

Pero olvidó un pequeño detalle. Ella era ya una mujer. Una mujer con tres hijos, una casa, y mucho trabajo por hacer. Ahora que tenía piernas, no tenía tiempo. Pensó “nunca podré ser una niña”.

Y así, siguieron pasando los años. Y un día, una de sus hijas le dio una preciosa nieta. Era muy muy hermosa. Y toda la gente decía que se parecía muchísimo a su abuela. Tanto, que temía que padeciese la misma enfermedad que ella. Pero no fue así. Los médicos dijeron que era una niña muy fuerte, y muy sana.

Como esta niña nació no hace mucho tiempo, su mamá tuvo que ponerse a trabajar cuanto antes, y tiene que pasar mucho tiempo con su abuelita. Pues bien, ahora la abuelita por fin puede jugar como siempre quiso. Resulta que la pequeña tiene unos ojos que son mágicos. A través de sus ojos, la abuela, la eterna niña, descubre una y mil cosas, y juega una y otra vez, cada día a un juego nuevo. Cuando está con su nieta, es como si volviese a nacer. ¿Cuánta magia puede haber en esos ojos? Hace que sus pequeñas manos sean también las arrugadas manos de esta anciana, que los latidos de su corazón muevan también el vetusto corazón que con tanta fuerza la ama. Vuelve de la escuela y son las dos y no sólo una quienes aprenden la tabla del cuatro.

“Esa abuela, tesoro, es la que te abraza en estos momentos mientras te cuenta esta historia. Y esa niña de ojos mágicos eres tú. Contigo vuelvo a ser niña, mi preciosa nieta”.
La niña la miró sorprendida, y muy emocionada. Respiró hondo, y cerró los ojos para dejarse llevar por el sueño.
“Una cosa más, mi niña”.
La pequeña abrió rápidamente los ojos, por última vez antes de dormir.
“¿Tu madre nunca te contó por qué te llamas Hada?”.
Un corto y profundo silencio.
“Cuando vi por primera vez tus ojos, en el momento en que naciste, supe que serían capaces de hacer toda esta magia y mucha más. Fue entonces que le pedí a tu mamá que te llamases Hada. Ahora ya sabes de dónde viene tu nombre”.
Besó sus ojos ya cerrados.
“Y ahora duerme plácidamente, que mañana nos esperan muchas aventuras, cogidas de la mano”.

19 comentarios:

  1. gargon 17 de junio de 2008 16:40

    Mi más sincera enhorabuena. Te lo mereces y además el relato, al menos a mí me gusta mucho.

  2. Drea 17 de junio de 2008 16:49

    Muchas gracias, cielo. Estoy muy ilusionada. Gracias por apoyarme siempre.

  3. olga 17 de junio de 2008 16:56

    enhorabuenaaaaaaaaaa!!!!!!!!!!!!!!
    te lo mereces
    besos

  4. Drea 17 de junio de 2008 17:01

    Gracias! Te acababa de enviar la entrada por mail, jeje.

  5. ALBERTO LÓPEZ 17 de junio de 2008 17:48

    Muchas felicidades. El relato es verdaderamente conmovedor y en cierto modo, creo que casi todos podemos reconocer a alguno de los personajes nombrados y sus circunstancias, lo que hace que el relato sea mucho más cercano y palpable.
    Espero que sea el primero (si es el primero) de muchos otros premios y reconocimientos en tu faceta literaria. De momento, el aplauso y todo el ánimo del mundo para seguir lo tienes de todos los que te leemos.

  6. Drea 17 de junio de 2008 18:09

    Muchas gracias Alberto. De hecho, el relato está basado en al menos dos historias reales. Más bien inspirado, diría yo.

    Sí que he ganado otros concursos literarios, pero eso fue en otra época en que tenía más tiempo y más imaginación que ahora.

    Muchas gracias por tus ánimos. Puede que siga escribiendo, pues ahora tengo más tiempo. Lo de la imaginación habrá que arreglarlo.

  7. Raúl-flakillo 17 de junio de 2008 18:55

    muy bien Maria estas hecha toda una escritora... me ha gustado mucho no me estraña que hayas ganado un saludoooooooooo

  8. Drea 17 de junio de 2008 19:02

    Y me lo dices tú, Raúl, que eres un artista nato?

  9. Kato 17 de junio de 2008 23:20

    lo bueno que me lo habías mostrado mucho antes, te felicito por tu nuevo logro!!
    lo mereces!

  10. Drea 17 de junio de 2008 23:51

    ^_^ Kato, gracias. Y gracias por haberlo leído en su momento, para opinar...

  11. yola 18 de junio de 2008 10:20

    enhorabuena cielo¡ me ha gustado mucho la ternura que encierra el relato.
    Espero q sigas escribiendo y no pierdas la costumbre como me pasó a mi que no he vuelto a escribir nada.
    Te deseo mucha suerte en los próximos.
    Un beso grande.

    YOLANDA

  12. morilandia 18 de junio de 2008 10:32

    que lujo es tener tu amistad escribiendo estas cosas,
    FELICIDADES MIL.

  13. Julito 18 de junio de 2008 10:34

    Enhorabuena Drea, estoy deseando tener un rato tranquilo en el curro y leerlo.

  14. Drea 18 de junio de 2008 11:54

    Muchas gracias a todos por vuestras felicitaciones!!

    Yola: toda una sorpresa verte por aquí. Que no me entere yo que dejas de escribir, porque eres la autora de varias de las mejores historias que he leído en mi vida.

    Morilandia: tú sí que eres un amigo a conservar.

    Julito: ya verás como yo tenía razón y le faltan al menos tres páginas.

  15. Mninha 18 de junio de 2008 13:22

    ¡Enhorabuena! Me alegro muchísimo de que te animases a presentarte y aún más de que ganases, jeje. Te lo mereces, porque además la historia es preciosa, conmovedora y, en cierto modo, muy cercana para muchos de los que la hemos leído. Gracias por compartirla con nosotros.

    Besos, niña.

  16. Mocos de colores 18 de junio de 2008 14:43

    jops, lloré y todo.
    una historia corta pero intensa y muy bonita

  17. Drea 18 de junio de 2008 15:01

    Muchas gracias chicas, me alegro de que os haya conmovido.

  18. Anónimo 19 de junio de 2008 23:07

    enhorabuena!!!tia no tengo tiempo ni de llamarte. ando en los ultimos dias, con los nervios locos y las cabeza llena de apuntes, jejejeje!ya sabes q me encanta leer todo lo q escribes. es precioso. te mereces este y muchos mas, q seguro vendran.LAURIPI

  19. Drea 20 de junio de 2008 1:02

    Tía me estoy animando. Tengo una novela en mente. Me está entrando mono otra vez de escribir a lo grande...

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